La cinta para ser cinta

que no tenga dos colores

el hombre para ser hombre

que no tenga dos amores.

El zapato lo tengo roto;
¿con qué lo remendaré?
con picos de malas lenguas
que propongan lo que no es.

Yo soy el que siempre he sido
y nunca dejaré de ser;
yo soy el pajarillo
que canta al amanecer
uyuyuy

No me gusta la cebolla

ni tampoco la remolacha,

no he venido por la vieja

sino por la muchacha.

En el patio de mi casa
sembré una mata de sandía
para los enamorados que
andan la bolsa vacía.